Porque Cada Uno Cuenta

Iniciativas comunitarias de auto-documentación en barrios informales de Leticia 

Leticia es el centro urbano más importante de Colombia en el Amazonas. La ciudad está ubicada en medio de uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta y es accesible únicamente por vía aérea desde Bogotá. Además, es el centro comercial con mayor actividad en la triple frontera entre Brasil, Perú y Colombia.

Esto la convierte en un polo de atracción para todos los pobladores de la región, en su gran mayoría indígenas de diferentes etnias, que llegan a Leticia en busca de mejores oportunidades de empleo, educación, atención en salud y otros servicios públicos y sociales.

P1110216

Según los registros de los últimos cinco censos del DANE, la población urbana de Leticia casi se sextuplicó en 40 años, pasando de menos de 4.000 personas censadas en 1964 a 23.811 en el 2005[1]. En la última década, la ciudad casi habría duplicado su tamaño nuevamente, pasando a 41.000 habitantes estimados en 2014. De estos, 64% viven en la zona urbana y 36% en la zona rural.

Frente a esta dinámica, la infraestructura de la ciudad y las capacidades del gobierno local para atender las necesidades de esta población urbana que crece de forma acelerada, resultan inadecuadas e insuficientes.

P1110004

La población inmigrante encuentra que factores como el déficit habitacional y las limitantes a la expansión urbana los obligan a sumarse a las miles de personas que viven en asentamientos informales o también denominados marginales. Estos se encuentran principalmente en las zonas inundables en la rivera del río o sobre caños y en la frontera con Tabatinga (Brasil), donde las dos ciudades se integran en una amalgama de informalidad en la que viviendas y familias comparten las mismas privaciones y necesidades.

Estos asentamientos se caracterizan por la falta de acceso a servicios públicos e infraestructura básica, precarias condiciones de vivienda, hacinamiento, inseguridad en la tenencia de la tierra, problemas de salubridad e inseguridad, falta de vías de acceso y mínimos servicios sociales, espacios culturales y áreas verdes. Lo anterior, sumado a oportunidades de empleo y generación de ingresos limitadas para sus habitantes.

P1110344

P1110342

A pesar de que la situación de los asentamiento informales descrita anteriormente es evidente, la información existente sobre la población que habita en estas zonas, las condiciones en las que viven, las problemáticas que las afectan y los recursos y potencial que poseen es, en el mejor de los casos, insuficiente, aunque con mayor seguridad, inexistente.

Ante esta situación, desde diciembre de 2013 comenzó en Leticia un proceso liderado por habitantes de asentamientos informales para documentar sus propias comunidades, recogiendo información sobre su población, sus condiciones de vida, necesidades y recursos. Esta información es fundamental para que la comunidad cuente con datos reales que le permita identificar sus prioridades, reconocer sus recursos y potencial y organizarse con el fin de superar sus dificultades actuando colectivamente y de forma colaborativa.

A la fecha, la totalidad de habitantes de dos asentamientos – la Isla de la Fantasía y la parte baja del Barrio Victoria Regia-, han sido caracterizados y se está adelantando la enumeración de las viviendas y el mapeo y perfil de los barrios. Esta caracterización destaca la conformación de las familias, los ocupantes de la vivienda, ubicación de las viviendas, zonas verdes, áreas comunes, vías de acceso, zonas de riesgo, infraestructura y servicios básicos (acueducto, alcantarillado, electricidad, recolección de basuras, transporte) y acceso a servicios sociales (escuelas, guarderías, centros de salud, centros comunitarios, etc.). La información del Barrio Victoria Regia está siendo procesada actualmente.

P1110235

 

P1100646

P1100631

¿Una Isla de Fantasía?

La Isla de la Fantasía es un asentamiento que comenzó a formarse en el año 1983 cuando miembros de la familia Ahuanari, de la etnia Ticuna, se instalaron en esta isla de origen aluvial. Allí encontraron la posibilidad de tener una vivienda amplia para su familia, así como de contar con una chagra para cultivar sus propios alimentos y vender los excedentes en el mercado local, ubicado al frente de la isla.

Actualmente, 197 familias habitan en la Isla de la Fantasía (912 personas censadas) en 158 casas palafíticas con un área promedio de 55 m2, las cuales se encuentran organizadas en cuatro sectores. En promedio, las familias de la Isla de la Fantasía tienen 6 integrantes. El hogar más pequeño es unipersonal y el más grande está conformado por 16 personas que habitan en la misma vivienda.

P1110092

En cuanto a la situación de acceso a servicios públicos de los habitantes de la Isla de la Fantasía, el 44% obtienen la electricidad de plantas eléctricas a gasolina y 49% no tienen electricidad. Las familias que tienen planta eléctrica, destinan en promedio el 41% de sus ingresos a la compra de gasolina. Solo un 18% de las familias tienen conexión al acueducto y el 82% obtienen el agua para su consumo y para las labores del hogar de pozos, el río, aguas lluvias o deben cargarla en baldes desde la planta de energía ubicada a 15 minutos caminando. Esta labor es generalmente realizada por los niños y las mujeres.

La comunidad no está conectada al sistema de alcantarillado de la ciudad. Un 28% de las familias tienen un sanitario individual sin conexión y un 51% recurren a la defecación al aire libre. En el momento del censo, menos del 40% de las familias contaban con implementos de dormir adecuados para todos sus miembros.

P1110012

Las autoridades locales de Leticia han negado durante décadas la posibilidad de las familias de la Isla de la Fantasía de acceder a servicios públicos básicos, bajo el argumento de que se encuentran ubicadas en una “zona de alto riesgo” por ser una zona que se inunda anualmente, ignorando por completo las costumbres de muchas comunidades amazónicas que han convivido con la creciente del río durante cientos de años. Esta privación de servicios ha estado acompañada de una constante amenaza de desalojo y promesas de reubicación que nunca se han hecho efectivas y que parecen tener poca viabilidad debido al déficit de vivienda (casi 5.000 viviendas, según el Plan Municipal de Desarrollo 2008-2011) y las limitantes a la expansión urbana del municipio por ser resguardos indígenas o zonas de reserva forestal.

P1110214

El proceso de caracterización de comunidades liderado y ejecutado por sus propios miembros, fortalece la capacidad de los habitantes de asentamientos informales de tomar decisiones acerca de su presente y su futuro basados en información que ellos mismos conocen y manejan. La información les permite tener una voz efectiva, incrementa su poder de negociación frente a otros actores de la sociedad – particularmente frente a las autoridades locales y departamentales-, y los hace visibles en los procesos de planeación y desarrollo de la ciudad.

Igualmente, el ejercicio participativo de auto-documentación en el que todos los habitantes de los asentamientos son caracterizados y sus condiciones particulares de vulnerabilidad tenidas en cuenta, destaca el valor de cada uno de los miembros de la comunidad y crea lazos de solidaridad y de apoyo mutuo entre ellos.

P1110241

P1110242

De esta manera, inicia el camino hacia el reconocimiento de sus propias capacidades y potencial como comunidad, que constituyen las mejores herramientas para superar las dificultades que ellos mismos identifican como prioritarias. Estas experiencias comunitarias que se gestan en diferentes rincones del mundo y que comienzan a tomar fuerza en nuestro HabitatSur, ponen de manifiesto que en el camino hacia la superación de la pobreza, cada uno cuenta.

P1110183

HabitatSur

[1] Estadísticas del DANE citadas en: http://www.corpoamazonia.gov.co/region/Amazonas/Amazonas_social.html

Advertisements

La calle invisible más bonita que has visto

La Calle 10 del Barrio Victoria Regia de Leticia es la calle más bonita de la ciudad, aunque en sentido estricto, es una calle que no existe. Es invisible.

Si un caminante desprevenido tiene la suerte de perderse y llegar hasta allí, se hallaría de repente en un lugar único, lleno de vida y magia. Se vería rodeado por colores brillantes, animales de la selva asomándose por las puertas, pájaros con patas largas de madera, peces queriendo colarse por las ventanas, mariposas amarillas, hormigas moradas y lagartijas de colores trepando por las paredes. Al caer el sol, confundiría el atardecer enrojecido con los paisajes amazónicos que adornan los muros a su alrededor.

Image

De fondo, escucharía la música que parece nunca parar en la casa de la familia Macedo, las voces en el radio de Don Raúl quien sale al balcón a refrescarse con la brisa que sube desde el río mientras oye las noticias, los llamados del señor que baja en las mañanas a vender leche fresca y los gritos y risas de los niños que juegan en su calle imaginaria.

Caminar por la calle 10, si llegara a encontrarla, sería como caminar en medio de un cuento vivo, con historias e imágenes de la selva y sus habitantes dibujadas por talentosos artistas de Mocagua sobre lo que antes eran tablas de madera descoloridas.

Pero el caminante encontrará que esta calle de fábula no existe. Donde debería estar una calle como cualquier otra, hay un puente improvisado por los vecinos con tablas, estacones y puntillas, que desaparece cada vez que el río sube alegre para decirles que el invierno ya llegó.

Además, es una calle inexistente para la gran mayoría de habitantes de la ciudad e incluso para las autoridades locales, que aunque pasan diariamente y tienen sus oficinas a pocos metros de allí, aún no saben que más abajo está la calle invisible más bonita que podrían ver.

Casa Azul

HabitatSur

 

La Casa de Doña Raimunda / Doña Raimunda’s House

 

La Casa de Doña Raimunda

Doña Raimunda vive con su esposo en la Calle 10 del Barrio Victoria Regia. Cuenta muy orgullosa que su hijo está haciendo un doctorado en Sicología en Italia gracias a una beca que ganó.

Su casa, al igual que el resto de las casas de esta calle, fue pintada por artistas de la comunidad de Mocagua en el marco de un proyecto para dignificar la vivienda en este barrio informal de Leticia.


Doña Raimunda lives with her husband in 10th Street of the Victoria Regia neighborhood. She’s very proud to say that her son is doing his PhD in Sicology in Italy, thanks to a scholarship he won.

Her house, as the rest of houses in this street, were painted by artists from the community of Mocagua, as part of a project to dignify the living conditions of the families of this informal settlement of Leticia.

P1100618